CASO WALLACE: Resumen del capítulo “La terrible Señora Wallace” (México en llamas, por Anabel Hernández)


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INTRODUCCION

Isabel Miranda de Wallace mejor conocida como ‘’La terrible señora Wallace” por su prepotencia, oportunismo, perversidad y por su cercanía al gobierno, fue un personaje clave durante el sexenio de Calderón. Su principal tarea fue la de apoyar y encubrir los actos violatorios de los derechos humanos de este y de Genaro García Luna. Para lo cual, se valió y legitimó detrás de un seudo-movimiento social llamado ALTO AL SECUESTRO, el cual ella misma fundó y preside actualmente, creado con el perverso fin de disuadir activistas y desacreditar presos políticos durante el régimen calderonista.

Principal detractora de presos políticos como Florence Cassez, a cambio de su colaboración en los actos más mezquinos del régimen, Calderón le entregó en diciembre del 2010 el premio nobel de derechos humanos, además de haber postulado su candidatura por el PAN para la jefatura de gobierno del Distrito Federal durante las pasadas elecciones. Cabe destacar que la misma estuvo llena de controversias, inconformidad e irregularidades, causando una fractura en el seno interno del partido. ‘’ Quienes participamos como aspirantes a la candidatura a jefe de Gobierno por el PAN, fuimos atropellados en nuestros derechos como miembros del partido’’ declaró al respecto José Luis Luege, en una carta que hizo llegar al Consejo Nacional del partido antes mencionado.

Protegida por Calderón, García Luna y Margolis, la “terrible señora Wallace” como la llama Anabel Hernández en su libro México en llamas se sirvió de la PGR y de los órganos de impartición de justicia corruptos, para fabricar pruebas falsas que corroboraran la supuesta desaparición en Julio del 2005 de su hijo, Hugo Alberto Wallace, a pesar de las diversas pruebas que existen y que comprueban lo contrario. Cabe agregar, que, Hugo cuenta con una variada serie de antecedentes penales, todos relacionados con el contrabando y narcotráfico. No obstante, por alguna extraña razón, nunca se hicieron valer las órdenes de aprehensión que circulaban en su contra.

Pero quizá lo más impactante de esta historia de contubernio y corrupción, es el empleo de la tortura por parte de esta señora para obligar a todos los acusados a aceptar el asesinato de su hijo. Los testimonios reveladores de Juana Hilda y Brenda Cruz nos hacen sospechar que detrás de toda esta farsa hay algo que no cuadra, un secreto a voces que nos llevará al encuentro de la verdad que Isabel miranda de Wallace esconde a toda costa.

Todo lo anterior, se encuentra corroborado en el libro más reciente de Anabel Hernández, titulado: “MEXICO EN LLAMAS: EL LEGADO DE CALDERON”, en el apartado dedicado a “LA TERRIBLE SENORA WALLACE”.

En este libro nos narra brevemente pero con sustento, él porque de sus acusaciones. En sus líneas describe a la señora Wallace como una falsa figura de la representación ciudadana, señala que en algunos movimientos es conocida como “La Terrible Señora Wallace” por su cercanía al gobierno, su oportunismo y prepotencia. Y sobre todo, desvela los secretos ocultos en el expediente que registra la supuesta desaparición y asesinato de su hijo, Hugo Alberto Wallace.

DESACREDITADORA DE PRESOS POLITICOS

Primero hace mención, del afamado caso Florence Cassez, haciendo alusión a su principal detractor, García Luna. Según Anabel, Calderón solicitó los servicios de Wallace para atacar a Florence Cassez, con la finalidad de proteger y justificar a García Luna, quién en el 2005 orquestó el montaje televisivo de la detención de la ciudadana francesa y la fabricación de pruebas dirigidas a presentarla como una criminal que no es.

DISUADIDORA DE MOVIMIENTOS SOCIALES

Aquí nos narra, los intentos de la señora Wallace de adueñarse del Movimiento de Paz con Justicia y Dignidad y de disuadir a Javier Sicilia para que dejase de llevar a cabo su campaña en contra de la guerra emprendida por García Luna y Calderón, régimen caracterizado por la muerte de más de 70,000 personas.

También, nos dice cómo influenció y convenció a Martí para que mesurara sus críticas hacia el gobierno de Calderón. Así mismo, señala que Wallace se encargó de neutralizar el nacimiento de un posible movimiento encabezado por el empresario en el año 2008. Incluso, menciona que Martí sigue quejándose en privado del régimen calderonista y de la policía federal encabezada por García Luna, la cual, cabe destacar, estuvo involucrada en el secuestro de su propio hijo. Agrega el miedo de tal empresario a ser asesinado por García Luna, temor posiblemente infundido por la señora Wallace.

IMPOSICIÓN COMO CANDIDATA A LA JEFATURA DEL GOBIERNO

Hace mención de las quejas interpuestas por José Luis Luege Tamargo y Federico Doring ante la Comisión Nacional del PAN, ambos comprometidos a los puestos de la jefatura de gobierno y a la diputación del distrito federal respectivamente. Puestos que según sus palabras fueron arrebatados de forma autoritaria e irresponsable por el Comité Ejecutivo del PAN. En dicha queja denuncian la imposición de manera no democrática de la señora Wallace y su sobrino respectivamente. La cual como se deduce de toda esta historia, fue llevada a cabo por órdenes de Calderón.

LA SUPUESTA MUERTE DE SU HIJO

Anabel revela los secretos y expresa sus dudas acerca de la supuesta muerte de Hugo Wallace, nos muestra pruebas que comprueban lo contrario y señala las contradicciones existentes en tal caso.
Menciona que el expediente 35/2006/ II arroja información que contradice lo que esta señora ha propagado. Según la versión de los hechos rendida por la señora Wallace, su hijo, Hugo Wallace fue secuestrado el 11 de julio del 2005 por César Frayre, Jacobo Tagle, Brenda Quevedo, Juana Hilda González Lomeli y los hermanos Castillo Cruz. Supuestamente la noche de ese día fue asesinado y descuartizado con una sierra eléctrica, en un diminuto apartamento ubicado en Perugino número 6, en la colonia Extremadura insurgentes.

En tal declaración, Wallace afirma que su hijo es ‘’miembro de una familia unida y amorosa’’. Sin embargo, de acuerdo a declaraciones ministeriales de la causa penal 35/ 2006/II, Hugo Alberto tenía una relación muy conflictiva con su madre, casi no se veían, subraya Anabel. Lo anterior contrasta con la historia de amor entre madre e hijo que cuenta Wallace, quien asegura que todos los días su hijo la visitaba y le pedía su bendición, concluye Anabel.

La historia que sigue, ya todos la conocemos, la farsa de la búsqueda de Hugo y la posterior captura de uno por uno de los que Wallace había designado como secuestradores a través de su campaña masiva en espectaculares de su propia empresa Showcase y finalmente, la extradición a México de Brenda Quevedo Cruz de los Estados Unidos y luego su tortura.

Según Wallace, supo que su hijo estuvo secuestrado en Perugino 6 porque un vecino, a quien jamás identificó por su nombre y nunca se presentó a testificar, subraya Anabel, le dijo que había visto cómo bajaban a un sujeto del vehículo.

Salido de la nada, un hombre delgado, de barba y entes, se le acercó.

–          Señora, ¿es algo suyo el dueño de la camioneta?

–          Sí, es mi hijo, ¿por qué?, ¿lo vio?

–          Sucede que esa camioneta no estaba aquí, yo llegué muy noche y no la vi donde está ahora, pero si a la vuelta, estaban bajando a una persona.

La “vuelta” a la que se refería el hombre era la calle de Perugino.

(El caso Wallace, Martin Moreno, p. 29)

Además, según Wallace un niño que rondaba por el lugar, supuestamente les había dicho que vio cómo bajaban por las escaleras a una persona herida la noche del 11 de Julio. Después, el niño declararía todo lo contrario, según él ni siquiera durmió ahí esa noche y sostiene, que nunca habló con Isabel y su hermano. Luego, Roberto, hermano de Isabel Miranda, intentó componer una versión alterna al dicho del niño, quien evidentemente nada tenía que ver con toda esta farsa.
Ninguna de las dos versiones anteriores coinciden con la que Juana Hilda rindió bajo amenazas, y en las que menciona que la noche del 12 de Julio descuartizaron a Hugo con una sierra eléctrica, en el bano del departamento, luego según Wallace, metieron los restos de Hugo en bolsas de plástico para luego deshacerse de él, sostiene Anabel.

Así mismo Anabel hace la observación siguiente:, la señora Wallace afirma que unos 30 días después recibió una carta de los plagiarios pidiéndole un rescate, sin embargo , el 13 de Julio su esposo Enrique Wallace , declaró todo lo contrario, el 22 de Julio inclusive, sugirió que no se trataba de un secuestro sino de una desaparición, ya que nadie les había llamado para solicitar un rescate. Finalmente, el 23 de Septiembre, solicitó que ya no se investigara nada y que se dejara de molestar a su familia. Lo anterior nos da a entender la despreocupacion de su padre, quien parece no estar involucrado en este enredo, mi conclusión.

Los abogados de la defensa han solicitado durante varios años el testimonio del señor Wallace, sin embargo, la señora Wallace argumentó que este ya no convivía con ella y que no sabía dónde se encontraba. No obstante, durante su campaña acudió acompañada de su esposo a varios eventos en la ciudad de México, subraya Anabel.

Según Isabel miranda de Wallace, su hijo fue desmembrado de la noche del 11 a la mañana del 12 Julio. Sin embargo, en la declaración 4 vecinos afirmaron no haber visto, ni escuchado nada raro esa noche, mucho menos el sonido de una sierra eléctrica, señala Anabel.

Entre el 12 y 13 de Julio, Juana Hilda abandona el departamento.

El 15 de Julio, la PGJDF, por exigencia la señora Wallace, llevó a cabo un cateo, pero no se encontró prueba alguna. Dos semanas después de los hechos, la AFI lo visitó, dejándolo abierto. Posteriormente, no fue protegido, ni asegurado, como escena del crimen, según lo marcado por la ley para que pueda ser considerado como prueba válida, remarca Anabel.

El departamento fue rentado el mes de octubre, no obstante, nunca seria ocupado. No fue sino 8 meses después, que la PGR atrajo el caso llevando a cabo un nuevo cateo. Supuestamente, una gota de sangre perteneciente a Hugo Wallace fue encontrada en el lugar. La prueba pericial indicaba que dicha prueba pertenecía a una mujer (XY), cabe señalar que la señora Wallace también tiene una hija. Luego, los mismos peritos se vieron obligados a declarar que se trató de un error. Por la gravedad del mismo, los abogados de la defensa exigieron que se volviera a analizar dicha prueba, sin embargo las autoridades les respondieron que eso no sería posible, puesto que era la única existente, haciendo jurídicamente imposible determinar a quién pertenecía esa gota de sangre.

PRUEBAS Y TESTIMONIOS DE LA FARSA

Anabel Hernández hace una serie de observaciones que le hacen dudar del supuesto asesinato de Hugo Wallace, las cuales, para su mejor comprensión, las ordenaremos en orden cronológico.

1. El carro en el que supuestamente Wallace fueron trasladados sus restos, del cual Brenda era la dueña, fue vendido meses antes del supuesto asesinato de Hugo. El dueño actual del carro lo sigue usando.

2. El 20 de julio, días después de su supuesto asesinato, Hugo siguió utilizando su tarjeta Santander, la cual no fue cancelada por su madre, aun a sabiendas de que según su hijo estaba muerto.

3. El 1 de noviembre, 4 meses después de su supuesta muerte, Hugo hizo una llamada y dejo un peculiar mensaje. Extrañamente este número nunca fue cancelado. 4 personas aseguraron ante la PGR que se trataba de la voz de Hugo Wallace.

4. En mayo del 2006, José Luis Moya y Laura Domínguez, pidieron ante la PGJDF que se investigara la muerte de Hugo, ya que según ellos contaban con elementos firmes para pensar que no había sido asesinado. El 7 de febrero del 2007 su petición fue ratificada, luego de que la señora Wallace acusara a Moya de chantaje. Según Moya, Laura (amiga íntima de Hugo) recibía llamadas de él, además, habla de la posibilidad de que ambos se hayan reunido después de la fecha en la que supuestamente fue asesinado. Su madre en lugar de pedir que se investigaran otras líneas de investigación, se empeñó en la idea de que estaba muerto, tal actitud nos hace dudar de su supuesta muerte.

TORTURA E ILEGALIDAD

Lo más grave del asunto son las denuncias que han sido interpuestas por los acusados ante la CNDH, alegando que han sido víctimas de tortura por parte de las autoridades. Lo anterior con la finalidad de obligarlos a declararse culpables del asesinato de Hugo Wallace.

Anabel Hernández señala que todos los detenidos acusados del supuesto asesinato de Hugo Wallace, han denunciado ante la CNDH torturas, amenazas y violaciones a sus derechos humanos; y lo que consideramos aún más grave, incluso han hecho acusaciones de que en esas sesiones ha estado presente la señora Wallace. Sin embargo, la CDNH no hace nada. Tal vez por colusión con la misma Sra Wallace.

Anabel señala que el 8 de febrero del 2006, justo después de su captura, Juana Hilda fue llevada de forma no autorizada a la SIEDO a declarar, lo anterior a pesar de ir en ausencia de su abogado. Luego de haber permanecido ahí 12 horas, fue regresada con golpes y lesiones. Según su testimonio (lo cual fue grabado y a todas luces parece falso) fue amenazada por los policías para declararse culpable, sino la torturarían. La abogada exigió al ministerio público correspondiente, que se declarara nula tal declaración, ya que Juana Hilda fue retirada de manera ilegal de dicho centro, además, de que dicha declaración fue obtenida bajo coacción y violencia física y moral. Así mismo, su abogada exigió que se declarara nulo el careo al que fue sometida el 21 de febrero con la señora Wallace, puesto que este no había sido autorizado por un juez. Luego de tal acción repleta de irregularidades, la señora Wallace declaró públicamente que Juana Hilda ya había confesado su crimen y también le había pedido perdón, subraya Anabel.

Quizá el caso más dramático nos dice Anabel, sea el de Brenda Cruz, quien por el simple hecho de haber sido novia de Jacobo se vio implicada en esta farsa. El 13 de Octubre del 2010, inmediatamente a su llegada a las islas Marías, sería torturada y abusada sexualmente por policías bajo las órdenes de la señora Wallace. Lo anterior a fin de obligarla a declararse culpable, según consta en denuncias interpuestas por su familia ante la CNDH. Cabe destacar, que, ella siempre ha mantenido que es inocente.

AMARGA EXPERIENCIA

Para finalizar, Anabel narra cómo el 12 de febrero del 2012, fue obligada por el hermano de Wallace a salir de una audiencia pública, en la cual se ampliarían los cargos en contra de Brenda y Jacobo. Haciéndola sospecha más de dicha farsa. Debido a lo anterior, Anabel interpuso una demanda ante la CNDH.

@WallaceIsabel

Alguién tendrá que pedir perdón. Y no será suficiente…

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Koldo está libre y nos escribió un mensaje


Estimado Koldo,
Que alegría sentimos de saber que ahora estas libre después de que conociste tu también la injusticia de estar castigado por un crimen que no cometiste. Eras un inocente más en las cárceles de nuestro México. Tu libertad es también una esperanza para los otros casos de culpables fabricados. Contra los que luchabas antes de que intentaran callarte.
Compartimos la misma lucha, luchamos desde la misma trinchera con el mismo ideal.
Este blog siempre ha sido tuyo. En cuanto estés listo para retomarlo, con gusto te paso los códigos para que puedas tener acceso y retomar tu trabajo.
Toma el tiempo que necesites. Aprovecho también para mandarle saludos a Brenda Cruz, así como a Jacobo Tagle, a Juana Hilda Lomeli y a los otros inocentes en la cárcel. Que no pierdan la esperanza. La verdad y la justicia siempre han estado de nuestro lado.

Lucharemos por ustedes y con ustedes, y venceremos.

Hola amigos:
De nuevo utilizo este magnífico blog para informarles que ayer a las diez y media de la noche, yo, Luis Miguel Ipiña, abandonaba la cárcel de Chiconautla y quedaba en libertad.
De momento estoy imposibilitado para hacer muchas cosas que necesito, así como para visitar a personas queridas y poderles dar un abrazo y es que no puedo regresar a mi domicilio por estar el depto. asegurado por la PGR, por lo que tengo que promover una órden de liberación.
Dada la situación mencionada me hayo alejado de mi residencia y desconozco cuanto tiempo me lleve el poder volver a mis actividades normales y ver todos los destrozos que me causaron en el cateo y lo que de seguro se robaron.
Lo importante es que ya estoy libre y aprovecho para mandar un afectuoso saludo a todas las personas que han estado conmigo de una u otra manera y desde gente de mi país de origen, gracias a los cuales no sufrí penalidades mayores, a la de mi país adoptivo que siempre me dieron ánimos para seguir adelante, incluyendo a los muchos presos que me dieron su amistad y que ayer me dieron una emotiva despedida.
De algo me ha valido esta injusticia y es que he comprobado en forma directa los muchos inocentes que hay en las prisiones y lo que me da más fuerzas para gritar la inocencia de los del caso Wallace, sin dejar en el olvido a otros que espero pronto sacar a la luz pública.
Como bien se menciona al principio del blog, la verdad tarde o temprano sale a la luz y estoy seguro que un día se acabará con tanta injusticia. De momento hay un cambio de gobierno, esperemos que sea más justo que el saliente, más injusto por lo pronto no puede ser y que al fin triunfe la verdad y la razón.
Un saludo especial para Brenda Quevedo, a quién debía una respuesta que nunca le pude dar, pero que sepa que estoy con ella y con los demás inocentes.
A ti, Autor del blog, mis más sinceras felicitaciones, me llena de satisfacción que alguien haya podido seguir con mi trabajo y nadie mejor que tú. Un fuerte abrazo y hasta pronto.

Me dicen que me calle, que no me busque más problemas, que ya he visto como la señora es inmensamente poderosa y me puede hasta matar, así que me tengo que callar, ya no debo hablar o escribir nada, debo ser un ciudadano más de los que agachan la cabeza sin importarle la vida de los demás, así que a callar.
Ya soy un ciudadano modelo. Ya pasé un año y medio en prisión, en un infierno por revoltoso, pero ya eso quedó atrás y ahora estoy entre los buenos, por lo que ya nadie me molestará.
A callar se ha dicho que calladito me veo más bonito.
Entro a esta mi querida página manejada por queridos amigos y veo lo que le sucede a Brenda, pero tengo que callar.
¿Pero saben qué? ¡Que chinguen a su madre! No me puedo callar, esto es una canallada que no tiene nombre. ¿hasta cuándo, hasta cuando van a seguir martirizando a esta mujer que no ha hecho mal a nadie? No me puedo callar. Me sangra el corazón ante tanta injusticia, si me tienen que matar que lo hagan, pero mientras me quede un aliento de vida seguiré pidiendo justicia para Brenda y para los muchos inocentes que pueblan las cárceles.
Brenda es inocente, su gran delito es no declararse culpable de algo que no ha hecho y por eso hay que torturarla.
¡Ya dejen en paz a Brenda! ¡Ya no sigan encarcelando y torturando inocentes!
Señor Peña Nieto: Brenda es una mexicana, no permita que la terminen matando para que una señora que no quiere ser política pero quiere ocupar un alto cargo en el gobierno, pueda cumplir sus sueños quiméricos. Haga justicia señor presidente y libere a estos inocentes.
Señora Marisela Morales, Señora Josefina Vázquez Mota, Señora Miranda Torres de Wallace: Ante las campañas que hicieron o siguen haciendo para sus intereses,en donde aseguran que sus policías son o iban a ser defensoras del pueblo, sepan que quien encarcela inocentes no defiende al pueblo, quien encarcela inocentes es un represor del pueblo.
¡libertad a Brenda Quevedo! ¡Libertad a los demás del caso Wallace! ¡Libertad a los muchos inocentes que pueblan las cárceles!

CASO WALLACE : investigación sobre el caso


Se ha señalado a Brenda Quevedo Cruz, Juana Hilda González Lomeli, Cesar Freyre Morales, Jacobo Tagle y los hermanos Tony y Alberto Castillo Cruz, como los autores del plagio y desaparición de Hugo Alberto Castillo Cruz. Sin embargo la ‘’investigación” realizada mas por la madre del secuestrado que por la SIEDO, no deja de ser una especulación de la señora María Isabel Miranda de Wallace, para encontrar un culpable en la desaparición de su hijo.

Ella refiere que tuvo convencimiento que a su hijo lo habían secuestrado en el domicilio de Perugino número 6, porque como lo refiere en su declaración del 13 de julio de 2005, su sobrino Jorge Ortega Fuentes le comentó que

el chofer de Hugo Alberto conocía un restaurante donde trabajaba una muchacha que frecuentaba a Hugo Alberto

Se dirigen al lugar. Sin embargo, cuando llegan al restaurante reconocen que no identificaron  a ninguna muchacha. De manera peculiar el señor Jorge Ortega le sugiere que busquen por ahí  la camioneta. Finalmente la localizan en la calle de Empresa y Carraci.  Es en ese momento que, según la declaración de la Sra. Wallace, se le acerca un curioso. Este hombre le informa que en la madrugada escuchó enfrentones. Al asomarse se dio cuenta de que de ese vehículo estaban bajando a la fuerza a una persona y se la llevaron a un edificio en la calle de Perugino, lugar donde acudió la señora. Entonces, un menor de edad le informó que en la noche había escuchado balazos y había observado que del departamento 6 bajaron a una persona herida; además le informó el niño de que en ese lugar viven unas muchachas que son visitadas por policías judiciales. Además eso lo escuchó también Jorge Ortega Fuentes.

Todo el resto de la “investigación” llevada a cabo por la Sra. Wallace se desprende de una fotografía encontrada en el domicilio de Juana Hilda González Lomeli, durante un cateo realizado, donde aparece la mayoría de la gente involucrada en este caso. Simplemente decidió la Sra. María Isabel Miranda Torres que ellos eran los culpables de la desaparición de su hijo.

  • Las declaraciones de Juana Hilda González Lomeli

En la primera declaración rendida ante la PGR SIEDO, por parte de Juana Hilda González Lomeli, en fecha 11 de enero del 2006[1], (persona recluida en el CEFERESO No. 4, Tepic, Nayarit), ella refiere

no saber nada y desconoce los hechos que se le imputan,

el 12 del mismo mes, a petición del Ministerio Público una ampliación[2] de la misma, en la que consta la reiterada negativa de su participación de los hechos que le fueron imputados.

Posteriormente, Juana Hilda es arraigada en la Colonia de los Doctores,  y casi un mes después, Juana Hilda, es sacada del arraigo el día 8 de febrero del 2006 a las 3 de la tarde, hacia las oficinas de la SIEDO, sin que existiera una orden que justificara su salida (no tenían porque haberla sacado), supuestamente para practicar una diligencia, increíble en el centro de arraigo existen módulos para practicar diligencias. En la SIEDO le dijeron que tenía que firmar una declaración, la cual había sido previamente elaborada por el Ministerio Público Federal, PGR, en la que involucraba a los hermanos Castillo y a otras personas. Al negarse a firmar, fue torturada física y psicológicamente con amenazas de sembrarle droga a su familia o matarlos etc; si no firmaba.

Posteriormente, es regresada al centro de arraigo, en la madrugada del 9 de febrero del 2006, y en el trayecto sufren un accidente, la camioneta de los AFIS choca con un vehículo particular y ocurre una volcadura falleciendo un miembro del AFI, (de esto nunca se dijo nada) al estar Juana Hilda en el arraigo, presentaba lesiones en el cuello y excoriaciones en el cuerpo, al solicitar esta el servicio medico le dijeron que tenía que firmar unas hojas en blanco.

Pese a que en la declaración preparatoria, Juana Hilda, nunca ratifica su confesión del 8 de febrero del 2006[4], en el Juzgado, ya que ésta se obtuvo con amenazas del Lic. Fermín Ubaldo Cruz. Se le indicó al Juez que estas amenazas consistían en que si no firmaba una declaración que se encontraba preparada, en la que confesaba su participación en el delito que se le imputa, le harían daño a su familia y a cualquier persona que tuviera relación directa con ella.

La presunta responsabilidad, que llevó al Ministerio Publico a detener a Juana Hilda, se ha dirigido por la hipótesis de la señora María Isabel Miranda, lo que se corrobora con un escrito que presenta el día 13 de enero del 2006, y al cual se hace referencia en la hoja 540 del auto de plazo constitucional, en donde sin tener pruebas suficientes ni confesiones que incriminen a Juana Hilda, manifiesta lo que posteriormente hacen firman a Juana Hilda en su confesión de fecha 8 de febrero de 2006.

  • Análisis del video en él que Juana Hilda confiesa su participación en el secuestro de Hugo Wallace

Ver el Cuadro comparativo de declaración de Juana Hilda Gonzalez

De la propia transcripción que hace el Perito designado por el C. Agente del Ministerio Público Federal del video de la declaración acaecida el 8 de febrero de 2006, en las Instalaciones de la SIEDO, lo que se corrobora de la leyenda en el mismo video, podemos advertir la evidente alteración que el representante social hizo de las palabras vertidas por la procesada, y que todavía tenga el descaro de presentarlo como prueba en este H. Juzgado.

Sin embargo, probablemente sin la presencia del video, nunca hubiéramos estado en posibilidad de conocer desde las entrañas de SIEDO, lo que sucedió ese día 8 de febrero de 2006. En primer término, se aprecia que la procesada JUANA HILDA GONZALEZ, se encuentra en una sala de audiencias, ya que frente a ella se encuentra una persona sentada frente a una computadora y que de manera increíblemente rápida, está escribiendo lo que JUANA HILDA dice. Sin embargo se advierte que en ningún momento es interrumpida por su interlocutor o siquiera por el mecanógrafo para que repita los hechos que va narrando. Tal parece que eso no importa tal vez porque la declaración ya está lista.

Por otro lado a pesar que el C. Agente del Ministerio Público, le está haciendo preguntas sobre los hechos ocurridos el 11 de julio de 2005, y que resulta un derecho constitucional que se le haga saber al procesado que tiene derecho o no a contestar las preguntas que le haga el representante social, fundando el principio de la no incriminación; no se aprecia que en algún momento se lo hagan saber a la procesada.

En tercer término, tal vez el más importante de dicho video, es que durante los 50 minutos que aproximadamente dura dicho video no se aprecia la presencia de su entonces abogada de oficio Lic. Dolores Vera Murcia, la que se supone debe estar junto con su defendida, puesto que se aprecia una silla vacía al lado de JUANA HILDA GONZALEZ LOMELI, y en ningún momento, se advierte la comparecencia de ninguna persona que asista en dicha diligencia a la procesada. Entonces no es correcto otorgarle valor pleno ni siquiera indiciario, por no haberse producido con las formalidades legales que la ley establece al respecto, determinándose que la confesión rendida ante el Ministerio Público, sin la asistencia de un defensor carecerá de todo valor probatorio.

No es óbice para desestimar lo anterior, el hecho que en la declaración firmada por Juana Hilda (la cual fue obtenida por los medios a que se ha hecho alusión en el punto que antecede) aparezca la firma de la licenciada Dolores Vera Murcia, puesto que ante la evidencia notoria y visible como lo es la prueba de video ofrecida por el propio Agente del Ministerio Público, en que la percepción no depende de los sentidos ni de la interpretación, sino de los hechos que se muestran en él, se denota la verdad de las circunstancias existentes, y es que JUANA HILDA no estaba asesorada de abogado. Esta prueba, se advierte sin ediciones y sobre todo, es entregada por su autor: LA SIEDO.

Como se advierte de la hora del video, este sucede a las 8pm, siendo conteste con lo declarado por Juana Hilda en declaración preparatoria rendida ante este órgano jurisdiccional indicando

Cuando llegó a las oficinas de SIEDO, preguntó por su defensora de oficio y le dijeron que ya le habían hablado que no tardaba y mientras las pasaron a ella, a un acuarto donde nada mas había una mesita y cerraron la puerta, estaba el licenciado Fermin Ubaldo …

Mesita que se observa en el video, así como un licenciado que es quien le está haciendo preguntas, quien nunca se identifica, a lo que desconocemos quien es la persona que está hablando, pero si sabemos que es un agente del ministerio publico.

Además resulta indiciario que el video se haya tomado a las 8 de la noche, cuando como consta en autos, Juana Hilda Gonzalez arribó a las oficinas de SIEDO cerca de las 4pm; y del dicho de la  defensora de oficio, en su escrito a fojas 685 del tomo 4, indica que ella fue avisada a esa misma hora. Además según los datos que se advierten del tomo 4, se supone que la declaración de Juan Hilda empezó a las 4.10 pm el 8 de febrero de 2006. No así a las 8 de la noche.

Es más que evidente que la declaración que el Agente del  Ministerio Público presentó ante este juzgado como confesión obtenida por la procesada no es la que se advierte en el video de referencia, ya que existen datos, circunstancias, horas, completamente diferentes de las que se señala en dicho video y que sin embargo, son perfectamente editadas por el representante social, y lo que es peor, le hizo creer al Juez que Juana Hilda había declarado la deposición escrita, para que fuera tomada en cuenta al momento de resolver el auto de término, quedando más que acreditado que la declaración de 8 de febrero visible a fojas 748 a 757 del Tomo IV de autos  no es la que nos ha acreditado el agente del Ministerio Público, conteste con la que manifestó Juana Hilda, ese día, demostrando así que la declaración estaba ya preparada, pues cuando llegó la defensora de oficio pues ésta solo firmó frente a ella, para darle “legalidad” a la diligencia. Pues como Juana declaró en su declaración preparatoria

Su defensora se fue a las siete de la noche y la declarante seguía en ese lugar, lo cual el licenciado Fermin molesto por el comentario que le hizo a la declarante la volvió a regresar y desde las 19 horas a las cuatro de la manaña la tuvo en dicho lugar otra vez con intimidación.

Demostrándose con el video esta aseveración.

De ningún modo, puede considerarse a dicha declaración en video la calidad de confesión o ratificación ante órgano judicial, puesto que la procesada no ratificó en ninguna diligencia ni las manifestaciones del video, ni las que el Ministerio Público confeccionó en sus oficinas, por lo que la prueba analizada y valorada debidamente tiene por demostrado que de ninguna manera se corrobora la confesión. El representante social actúo indebidamente al inducir la deposición escrita.

La declaración que consta en video y cuyos peritos detallan en su dictamen, denota la clara contradicción con otros elementos de prueba y que el Ministerio Público pretende que ambos materiales probatorios, sean tomados como prueba plena a su favor. Como por ejemplo el hecho que en ningún momento Juana Hilda indica en el video las horas que de manera cronométrica se señala  en la deposición escrita. O cuando en el video nos habla de la compra de un serrucho, y en la deposición escrita, hasta marca le ponen a la sierra BLACK AND DECKER. Lo que resulta por demás sospechoso es que a pesar que no se determinan las horas en que se suponen fueron al súper a comprar la sierra y a pesar del conocimiento que el agente de la Federación tenía de este video, la coadyuvante del representante social se apresura a comprar la sierra eléctrica cuyas especificaciones técnicas conoce más que los propios procesados para que el día de la inspección judicial con carácter de reconstrucción de hechos forme parte de las fotos y de la teatralidad que implicaba poner a funcionar la sierra en el departamento.

Incluso, la deposición escrita es contradictoria con la del video y lo declarado por Vanesa Figueroa, en su totalidad, ya que recordemos que Vanesa Figueroa dijo en su declaración de 2 de Febrero, que oyó a Hilda decirle a alguien

Nos vemos en el cine

Pero, en el video nunca dice eso, al contrario dice

Te vuelvo a llamar.

Situaciones que en evidente contradicción de la deposición escrita del video, se detallan en la pericial ofrecida por el Agente del Ministerio Público. Es prueba plena para desvirtuar en su totalidad la que fue ofrecida como prueba ante este órgano jurisdiccional, pues se acredita que fue editada, alterada, y se entregó como la verdad de la narración de los hechos, actuación deplorable que por supuesto debe ser desestimada, en lugar de ser premiada como pretende el Agente del Ministerio Público.

  • Declaración de Vanesa Figueroa Martínez, con domicilio en el edificio de Perugino número 6 – acosada por la familia Wallace

En su declaración rendida el 15 de julio del 2005[4], Vanesa Figueroa Martínez refiere que ella vive desde hace un mes en el edificio de Perugino número 6, y que desde la fecha que habita su departamento, los departamentos son muy tranquilos y que ella vive únicamente con su hijo. Refiere además que no ha visto nada raro en el tiempo que tiene viviendo en su departamento. El día 12 de julio del año en curso, tocaron a su timbre y eran unos policías uniformados quienes le preguntaron si en la madrugada del 12 de julio, había escuchado disparos de arma de fuego. Contestando que NO, posteriormente le preguntaron si en el edificio vivía un niño de 8 años. Contestando que NO, y que ese día solo había ido a visitarla su hijo en la mañana. Comentó que su hijo de nombre Erik Figueroa Martínez no vive con ella, y que no era posible que su hijo le hubiera dicho a una persona vestida de civil que había escuchado balazos en la madrugada del lunes, porque en ese momento él se encontraba en el interior del departamento viendo la televisión. El niño solo salió un momento a los pasillos, pero nunca salió del edificio. Al llamar al menor, la persona que declaró que el niño le había dicho que había escuchado balazos dijo “si es él”. Cuando el menor es interrogado por su madre, el menor refiere que él no le dijo a nadie eso, y que lo único que indicó, fue que le preguntaron si en ese edificio vivía una mujer bustona y güera, y al contestar que no, se retiraron.

La misma Vanesa refiere que

yo pienso que esta persona mal informó a los policías y a las personas vestidas de civil, que esto fue puro chisme y malos entendidos.

Además, resulta preponderante la importancia de señalar que esta testigo fue llamada por la SIEDO y acudió de manera libre y espontanea, declaró que el lunes 11 de julio del 2005, estuvo platicando hasta las 5:00 de la madrugada del martes 12 de julio del 2005, en la puerta de su departamento con un vecino de nombre Noel, y que sabe la hora porque antes de meterse a dormir vio su reloj e indicó que en todo ese tiempo no escuchó nada de ruido y tampoco escuchó balazos.  Además nos confirma en su declaración que el menor no durmió en el departamento.

Mas impactante, la testigo señala el acoso que sufría por parte de la familia WALLACE, indicando el 12 de Noviembre de 2005:

 “..En uso de la voz, la declarante sigue diciendo que solicita que asentado que al principio de todo esto, o sea cuando comenzó a ir la policía por que según habían secuestrado a alguien, yo me sentí  muy acosada par la familia de la persona que fue secuestrada, e inclusive en algunas ocasiones, me hicieron seguimientos, por lo cual siento temor de que la familia del supuesto secuestrado me cause algún daño a mi o a mi familia en especial por la señora que dice ser madre del secuestrado, par lo que quiero dejar asentado que hago responsable a estas personas por algo que me pueda pasar a mi o a mi familia”.

  • Declaración de Jaqueline Isabel Galvan Lopez, administradora del edificio de Perugino No. 6

En la declaración del 11 de noviembre del 2005, de Jaqueline Isabel Galvan Lopez, administradora del edificio de Perugino No. 6, en la indagatoria respecto a este caso, menciona que

la alfombra del departamento 4, que es donde habitaba Juana Hilda, no se ha cambiado, ya que la que esta actualmente la mando instalar Juana Hilda desde 7 u 8 meses y ella la cambió por su cuenta, la alfombra que si se cambió fue la del departamento 5, y esto ocurrió cuatro o cinco días después del 11 de julio, esto lo autorice yo, debido a que me lo solicitó el inquilino que ahí habitaba, además de que la alfombra estaba muy sucia y maltratada.

Robusteciendo con esto las innegables contradicciones en las declaraciones de la testigo María Isabel Miranda Torres, y los hechos que nos ocupan, es cuando indica,

por otro lado solicito se cite de ser posible al dueño de la casa de alfombras Colors, ya que dos días después de la desaparición de su hijo, en el domicilio señalado, se cambió la alfombra en algún departamento, lo que presupone que están quitando evidencias que los pudiera comprometer…

La anterior transcripción, denota el aleccionamiento e intencionalidad en las acusaciones de Isabel Miranda en su insistencia por encontrar el culpable en el departamento número 4; ya que la alfombra al no haberse cambiado, debería haber mantenido evidencia suficiente que acreditara lucha, rasgaduras ó sangre, sin que haya sido así de ningún modo.  Además desde este momento debe resaltarse el hecho que el departamento estaba rentado, se dice por el señor Rodrigo Oswaldo De Alba y su esposa desde el 1 de octubre de 2005 Sin embargo, cuando la SIEDO ingresa al inmueble a principios de febrero de 2006, el inmueble estaba vacío y sin vestigios de haber estado ocupado como lo demuestran las fotografías que se encuentran agregadas en autos. Sin embargo, la propia Jaqueline Galvan reconoce que casi no acudía a los departamentos, situación que resulta muy favorable para quien quisiera haber ingresado al inmueble cuando Juana Hilda lo desocupó.

  • Detención de Tony y Alberto Castillo Cruz y tortura de Alberto

Tony y Alberto Castillo Cruz fueron torturados. Alberto fue detenido por la señora María Isabel Miranda, su hermano y otras personas con pistola en mano, saliendo de su trabajo en Reforma y Milán a unos minutos de la SIEDO el 7 de marzo 2006, lo golpearon y lo torturaron, después de varias horas lo entregaron a los AFIS, y estos también lo torturaron físicamente y psicológicamente con toallas mojadas y bolsas de plástico en la cabeza, al grado de ponerle una pistola en la cabeza para que confesara su participación, porque si no confesaba lo mataban. Él contestó que

si quieren matarme, háganlo, no voy a confesar ni a firmar nada que no haya hecho.

A Tony, su madre lo presento en la PGR, SIEDO ante el Ministerio Público Federal, el día 23 de marzo del 2006, porque él nos dijo

yo no hice nada, ni tengo que ver nada en el asunto, y quiero presentarme a declarar.

¿Qué supuesto delincuente se entrega ante un delito como este?

Tony y Alberto Castillo Cruz en su declaración ministerial, dijeron ser Ciudadanos Americanos. Pero el Ministerio Público Federal, Braulio Robles Zúñiga, les contestó

Me vale madres, están en México

y

Aquí se chingan, y donde ustedes digan algo sobre su nacionalidad vamos sobre su madre y su tío. 

Después de ser arraigados, fueron consignados y enviados al Reclusorio Norte, quedando a disposición del Juzgado Decimosexto de Distrito de Procesos Penales Federales. Rindieron su declaración preparatoria, manifestando que son inocentes, que nada tienen que ver con los hechos que se investigan. Solicitaron el careo con Juana Hilda Gonzales Lomeli, persona que depone en su contra. Al tenerla de frente, le preguntaron:

¿Nosotros estuvimos con ustedes?, ¿Nos viste a nosotros secuestrarlo? ¿Nos viste a nosotros golpearlo? ¿Nos viste a nosotros destazarlo? Etc.

A todas las preguntas, ella contesto que

NO, perdónenme.

Ellos preguntan:

¿Entonces porque nos involucras?

Y es cuando ella expone la forma de cómo firmó la declaración, por la cual Tony y Alberto Castillo Cruz están recluidos en ese centro penitenciario (Reclusorio Norte). Posteriormente fueron trasladados a CEFERESOS números 3 y 2, respectivamente, donde se encuentran actualmente.

Así como estas atrocidades y todas las irregularidades, violaciones y anomalías que usted pueda imaginarse, obran en el expediente. En el caso más especifico de Tony y Alberto Castillo Cruz, ellos nunca estuvieron en el lugar de los hechos. De todos los vecinos del edificio, donde supuestamente sucedieron los hechos y fueron citados a declarar ante la Procuraduría General de la Republica y quienes se presentaron a ampliar su declaración ante el Juzgado Decimosexto de Distrito de Procesos Penales Federales, nadie los conoce, nadie declaró que los hayan visto en el lugar de los supuestos hechos, asimismo no vieron movimiento y escucharon ruido alguno.

  • Ausencia de prueba en la investigación realizada por la PGR y la PJDF – el asesinato de Hugo Alberto Wallace no está comprobado

Cuando se presenta la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal en el lugar de los supuestos hechos, se realizó una inspección ministerial en el pasillo y escaleras del edificio, pero no encontraron huellas, evidencia o indicios de ningún tipo.

Asimismo, se presentó la PGR en el departamento de los supuestos hechos, haciendo su estudio de campo, sin encontrar huella alguna, ni manchas hemáticas, donde se presume que fue destazado una persona de 1.80 metros de estatura y más de 140 kilogramos de peso, en un baño con una superficie de un metro cuadrado, situación que resulta imposible e increíble, por el tamaño de la sierra eléctrica, instrumento que supuestamente se utilizó, por razón de lógica y mecánica de los hechos contenidos en la confesión de Juana Hilda, relacionados con las declaraciones, los testigos de cargo que obran en autos. Nadie declaró haber oído el ruido que hace una moto sierra, al funcionar cortando algo.  Además esas sierras no vienen con silenciador, puesto que por lo regular son utilizadas para cortas cosas fuertes, como arboles. Y como se desprende de la inspeccionar ocular realizada por el C. Juez y personal del juzgado, la audición en el departamento 4 de Perugino, es muy amplia, y no resulta posible que si fue accionada una moto sierra, no hubiese sido escuchada por nadie.

Se reitera que la dimensión del baño es sumamente pequeña, para que cupieran los cuerpos de Hugo Alberto Wallace, Tony Castillo Cruz, Alberto Castillo Cruz y la moto sierra, con la finalidad de cortar el cuerpo del primero en pedazos, mismo que suponiendo que con dificultad hubieran manipulado la moto sierra, no existen evidencias de un descuartizamiento dentro del baño, puesto que como ya se ha expresado anteriormente, solo se encontró una gota de sangre de un milímetro de longitud.

Cabe mencionar que siete meses después se presenta la Procuraduría General de la Republica,  realizando su estudio de campo y encuentran una supuesta gota de sangre, de la cual una “perito” de la misma Procuraduría, rinde su dictamen, y al presentarse el “perito” a ratificar su peritaje ante el Juzgado de Distrito que lleva la causa y una vez realizada la ratificación, se le cuestiona, sobre si la muestra de sangre encontrada, pertenece al sexo masculino, a lo que responde la “perito” que sí. Sin embargo, la muestra de sangre encontrada según su peritaje (informe), pertenece al sexo femenino. Se argumentó que es un “error de dedo”. Esto no es posible, se supone que los peritos son profesionales y expertos en su materia y no pueden darse al error. Cuando se solicita la muestra de sangre encontrada, para realizar y ofrecer una prueba pericial, al respecto por parte de los procesados, la perito en la Materia contes que el hisopo no servía para nuevas confrontas y que esta se había desechado, dejando con esto en estado de indefensión a los procesados.

Es una aberración que uno de los peritos ofrecidos por parte de la PGR manifiesta en su dictamen que Hugo Alberto Wallace murió a consecuencia de unos golpes que le provocaron un infarto, para posteriormente ser destazado. ¿Cómo es posible que el juez de la causa le de valor probatorio a este dictamen, si al cuerpo que nunca encontraron nunca se le practicó la necropsia de ley para saber con certeza las causas de la muerte, y solo se basan en conjeturas.

  • Incertidumbre sobre Hugo Alberto Wallace

Existe un acta de reconocimiento de Hugo Alberto Wallace en Coautlichan, Texcoco Estado de México, donde éste fue reconocido por José del Socorro Wallace, cuando Hugo, tenía 6 años de edad.

Se duda de que José Enrique del Socorro Wallace no sea el padre biológico de Hugo, cuando se le requirió a José Enrique del Socorro Wallace, en infinidad de ocasiones para que se presentara a ampliar su declaración en el Juzgado, la Sra. María Isabel siempre lo escondió, ya que José Enrique del Socorro Wallace, cuando rindió su declaración ministerial, el 22 de julio del 2005, manifestó que

…no me han hecho ninguna exigencia económica o de cualquier índole, para liberar a mi hijo o para decirme donde se encuentra o porque motivo desapareció… no puedo decir que se trate de un secuestro, porque no he recibido exigencias de parte de ninguna persona, para liberar a mi hijo de algún tipo de privación ilegal de la libertad…

Por otra parte, la misma Procuraduría General de la Republica, supuestamente encontró una licencia de conducir vencida en el lugar de los supuestos hechos a nombre de Hugo Alberto Wallace. La pregunta: ¿Qué Hacia Hugo Alberto, con una licencia vencida, sí el ya tenia una licencia de conducir vigente? Y en la supuesta licencia encontrada no se encontró huella alguna ni del mismo titular.

  • La tarjeta de crédito de Hugo Alberto Wallace

La Señora María Isabel Miranda Torres manifestó ante la PGR, que al día siguiente del la supuesta desaparición (11 de Julio del 2005) de Hugo Alberto Wallace, en el domicilio de su hijo encontró, una tarjeta bancaria, con la que Hugo Alberto, realizó un retiro de mil pesos de un cajero automático, en plaza universidad como a las 21:00 horas, posteriormente se presentó al banco con el estado de cuenta a efecto de verificar si su hijo había retirado esa cantidad de dinero, confirmándole dicha institución, que efectivamente, el había sido quien hizo el retiro.

Lo sorprendente y la pregunta es: ¿Cómo es posible, que la tarjeta con la que Hugo Alberto Wallace, hizo el retiro, esa tarjeta, apareció en su domicilio, si Hugo Alberto, ese mismo día fue secuestrado, golpeado y destazado, y no regreso a su domicilio? La Sra. María Isabel Miranda Torres dijo que los únicos que ingresaron al domicilio de su hijo fueron la persona del servicio domestico, el chofer de su hijo y el vigilante del condominio, y sospechaba de ellos. Sin embargo, estas personas nunca fueron presentadas como indiciados, ni se les investigó al respecto.

  • Hugo Alberto Wallace seguía vivo… 4 meses después de su muerte

Se desprende de la declaración del señor José García Sepúlveda, rendida a principios de noviembre del 2005[5] [Declaracion Min del Sr. Sepulveda, dueno telefono], quién refiere que recibió una llamada el 1° de noviembre del 2005, y le dejaron un mensaje de voz que decía:

Qué onda, mira ando hasta la madre, ya se que te falle, pero me vale verga, que, aquí puto, que onda güey, mírame aquí pistiando güey, me vale verga, sabes que güey, sabes quién me jugo…

Esta voz es reconocida por personas de nombres: Vanesa Bárcenas[6] [Declaracion de exnovia de Hugo] ex-novia de Hugo Alberto Wallace, por Isabel Neri Lujano[7], su trabajadora domestica [Declaracion de sirvienta Hugo] , Carlos Colorado Martinez[8], Vigilante del condominio de Hugo Alberto Wallace, así como de Rodolfo Munguía López[9], lo que se puede acreditar que el Sr. Hugo Alberto Wallace no fue victimado.  Esta llamada fue realizada cuatro meses después de su supuesta desaparición.

Por consiguiente, por todo esto y mucho más que obra en el expediente, se tiene la duda y todo indica que hace suponer que Hugo Alberto Wallace está vivo.



[1] Declaración ministerial de Juana Hilda Gonzalez Lomeli, del 11 de enero del 2006, Tomo III, fojas 501 a 512.

[2] Ampliación de declaración de Juana Hilda Gonzalez Lomeli, del 12 de enero del 2006, Tomo III, fojas 1 a la 10.

[3]  Tercer Declaración Ministerial de Juana Hilda Gonzalez Lomeli, de fecha 8 de febrero del 2006, Tomo IV, fojas 748 a 757. A pesar de que se indicó que en la declaración del 8 de febrero del 2006, se encontraba presente la Defensora de Oficio, la verdad de los hechos, es que la licenciada Maria Dolores Vera Murcia no “estuvo presente” cuando Juana Hilda supuestamente refirió los datos que se advierten en la precitada comparecencia, ya que esa declaración estaba ya preparada, pues cuando llegó la Defensora de Oficio, ésta solo firmó frente a ella, para darle “legalidad” a la diligencia.  Incluso, Juana Hilda, se encontraba muy mal, pues había sido sujeta a presión moral, hecho que posteriormente refiere la propia Defensora, en un escrito visible a fojas 685 a 687 del tomo VII.

[4] Declaración ministerial de Vanesa Figueroa Martinez, del 15 de julio del 2005, Tomo I, fojas 129 y 130

[5] Declaraciones ministeriales de José García Sepúlveda, del 10 de noviembre del 2005, Tomo 1, fojas 553 a 556 y otra del 15 de noviembre del 2005, Tomo I, fojas 679 y 680.

[6] Declaración ministerial de Vanesa Bárcenas Díaz, del 15 de noviembre del 2005, Tomo I, fojas 647 a 650.

[7] Declaración ministerial de Isabel Neri Lujano, del 14 de noviembre del 2005, Tomo I, fojas 618 a 623.

[8] Declaración ministerial de Carlos Colorado Martinez, del 25 de octubre  del 2005, Tomo I, fojas 419 a 423.

[9] Declaración ministerial de Rodolfo Munguía, del 18 de noviembre del 2005, Tomo I, fojas 789 a 800.