Wallace, candidata de la mentira


Proceso

Por Álvaro Delgado

16 de Abril de 2012

MÉXICO, D.F. (apro).- Muy pronto se derrumbó la candidatura de Isabel Miranda de Wallace con la que el Partido Acción Nacional (PAN) pretendía no hacer el ridículo en el Distrito Federal.
La razón no es compleja: La aspirante a gobernar a millones de capitalinos ocultó y luego, descubierta, pretendió victimizarse por sus antecedentes policiales.
Ella que, junto con el gobierno de Felipe Calderón, ha querido levantarse como emblema de la valentía contra la delincuencia, el abuso de poder, la mentira y los privilegios.
Pero no sólo ocultó un pasado que los ciudadanos del Distrito Federal y del país tienen derecho a saber, sobre todo de quien eso exige de las autoridades, sino que mintió y ha seguido mintiendo a partir de que el semanario “Proceso” desveló sus antecedentes y su consentimiento en la tortura contra quienes ella identifica como los asesinos de su hijo, el mismo que la auxilió en la comisión de los delitos por la que fue consignada ante un juez y del que tantas versiones corren sobre su condición real.
El domingo mismo que el semanario publicó su ficha signaléctica, cuando se registró como candidata del PAN al gobierno del Distrito Federal con la presencia de Josefina Vázquez Mota y Diego Fernández de Cevallos –emblema de la política mafiosa–, Isabel Miranda Torres de Wallace aseguró ser víctima de una “guerra sucia”.
Ese disparate lo adujo también el presidente del PAN, Gustavo Madero, a quien panistas capitalinos le habían advertido del talante falaz de la mujer que fue impulsada por Felipe Calderón, pero el silencio que ha guardado después es el reconocimiento de que se equivocó por doble vía: No haber apostado por una candidatura honrada y consolidarse como una fuerza marginal en la capital.
Y eso que Madero ordenó dispensarle a esa mujer lo que es obligación estatutaria y reglamentaria para todos los precandidatos y candidatos del PAN –los compromisos doctrinarios que deben firmar–, como anuló la contienda interna que había prometido.
Si alguna duda pudo haber sembrado Miranda con su campaña de “plumas amigas” que imploró a directivos de medios de comunicación, donde es vista ya con recelo, lo publicado por “Proceso” en la edición que está en circulación la diluye por completo, porque existe vasta constancia de que fue capturada, consignada y presa en el Reclusorio Norte.
¿Fue absuelta de los delitos que se le imputaron? Sí. ¿Tiene antecedentes penales? No. Estas dos respuestas quedaron perfectamente claras en el reportaje que ofuscó a Miranda de Wallace, quien podrá gozar de connivencia con Calderón y Genaro García Luna, que políticamente están muertos, pero jamás tendrá la confianza de la ciudadanía que quiso –y quiere— engañar.
¿De qué se puede acusar al semanario “Proceso” y al reportero Jorge Carrasco? Sólo de cumplir con su deber profesional…
Apuntes
Otra figura que fue venerada por el PAN y por sus simpatizantes, Vicente Fox, está también derrumbándose, aunque ya lo había hecho para millones de mexicanos. “Traidor” es la definición que se le da entre la militancia, pero que sólo un expanista se ha atrevido: Rogelio Sada Zambrano, emblema del panismo norteño y del empresariado rebelde. Y apenas hoy lunes, en Colima, la candidata Josefina Vázquez Mota lo expulsó del elenco de próceres que sacaron al PRI de Los Pinos. Fue Manuel Clouthier, no Fox, afirmó, veladamente. Se atisba venganza…
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Isabel Miranda de Wallace fichada en 1998


EL PASADO INOCULTABLE DE MIRANDA DE WALLACE

Por: Jorge Carrasco Araizaga – abril 8 de 2012

Fuente :  Sin embargo / Proceso

Isabel Miranda de Wallace se hizo conocer como activista contra la delincuencia y de pronto comenzó a aparecer junto con el presidente Calderón para apuntalar su estrategia contra el crimen organizado, encabezada por el secretario Genaro García Luna. Se metió así de lleno en el polémico caso de Florence Cassez, que ha opacado su proselitismo electoral. Sin embargo, en 1998 la empresaria luchaba por su propia libertad, acusada por funcionarios de la delegación Tlalpan de que, al obstruir el retiro de tres espectaculares de su empresa Showcase, se resistió a la autoridad, dañó equipo del gobierno capitalino y ordenó a sus empleados que atacaran a quien subiera a los espectaculares.

MÉXICO, D.F. (proceso).- Interlocutora del gobierno federal en materia de seguridad, Premio Nacional de Derechos Humanos por obra y gracia del presidente de la República, mujer de las confianzas del propio Felipe Calderón y de su secretario de Seguridad Pública, la candidata del PAN al gobierno del Distrito Federal, Isabel Miranda de Wallace, arrastra un pasado que no la condena pero la marca: sus antecedentes policiacos y judiciales en la ciudad a la que pretende gobernar. En 1998 fue indiciada en una causa penal como probable responsable de los delitos de resistencia de particulares y homicidio en grado de tentativa. Aunque fue exonerada, una resolución de segunda instancia del Tribunal Superior de Justicia en el Distrito Federal (TSJDF) la responsabilizó de causar daños al Gobierno del Distrito Federal (GDF) cuando se enfrentó a personal de la delegación Tlalpan para impedir el retiro de tres anuncios que la empresa de la que proviene su riqueza económica, Showcase Publicidad, colocó en una zona de riesgo.

El 21 de julio de 1998 el juez Duodécimo Penal del DF ordenó su formal prisión o preventiva como probable responsable del delito de resistencia a particulares, pero la liberó del de homicidio doloso, en grado de tentativa. De acuerdo con el expediente del caso, la Procuraduría General de Justicia del Distrito

Federal la había consignado ante la justicia como probable responsable de ambos delitos porque el 16 de julio de 1998, al mando de una veintena de personas, se enfrentó a personal de la delegación Tlalpan para impedir el retiro de anuncios colocados en Periférico Sur.

Ese mismo día fue remitida al Ministerio Público y cinco días después el juez ordenó “identificar a la procesada María Isabel Miranda de Wallace por los sistemas administrativos adoptados en vigor”, recabar sus ingresos anteriores y hacerle un estudio de personalidad.

Miranda no tenía la notoriedad de ahora cuando quedó registrada en los archivos policiales de la Ciudad de México. Siete años después, de la mano gubernamental, capitalizó un proceso que inició con la denuncia sobre la desaparición de su hijo, Hugo Alberto Wallace, el 11 de julio de 2005. El alegado secuestro y asesinato de su hijo, que aún se juzga en tribunales, la perfiló como personaje de “la sociedad civil” después de que en unas cuantas horas, “sin ayuda de la policía”, identificó a los supuestos responsables. Sin embargo, en un reportaje publicado en la edición 1842 de Proceso, las madres, hermanos y otros parientes de las personas encarceladas acusaron a la señora Wallace de haber incurrido en ilegalidades graves, entre éstas “actos de tortura” contra los presuntos secuestradores y asesinos de su hijo, para que se inculparan; ella, afirmaron, está utilizando el poder que le da su “amistad” con el presidente Felipe Calderón y con el ahora exprocurador capitalino Miguel Mancera…

Con el despliegue de espectaculares precisamente colocados por su empresa Showcase Publicidad, que creó en 1994 junto con Hugo Alberto, Miranda de Wallace lanzó una cacería contra sus acusados, acompañada de una intensa campaña mediática. Defensora de las políticas de seguridad del gobierno de Felipe Calderón y de su secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, se convirtió en la activista del sexenio para lo cual creó la asociación de membrete Alto al Secuestro. Con ese aval acudió a las reuniones del Consejo Nacional de Seguridad Pública, en el que sólo participan el presidente y los gobernadores, a quienes reclama y emplaza. A solicitud de Calderón, según se lee en la página de Alto al Secuestro, promovió la ley antisecuestro aprobada en 2009 y al siguiente año el propio presidente le dio el Premio Nacional de Derechos Humanos.

En octubre de 2011 logró imponer su presencia en el segundo diálogo de Calderón con el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, que encabeza Javier Sicilia, y en el Castillo de Chapultepec reivindicó la estrategia del presidente ante la “debilidad” de los gobiernos estatales. Calderón también la incorporó “como representante de la sociedad civil” a la junta de gobierno de Províctima, el desfondado organismo creado para “responder” al movimiento pacificador ciudadano.

Su más reciente batalla la emprendió para evitar la liberación de la ciudadana francesa Florence Cassez, acusada por García Luna de secuestro y detenida por policías federales en un operativo que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ya calificó como violatorio de la Constitución. En vísperas de ese fallo, Miranda presionó a los ministros encargados de la resolución y desde las escalinatas de la Corte, ya como aspirante del PAN a gobernar el DF, volvió a apoyar a Calderón y a García Luna.

De todas formas se defiende: “No, yo no soy la candidata del presidente, yo soy candidata independiente, ciudadana”, tuvo que aclarar ante la prensa el pasado 3 de febrero, cuando asistió al informe del titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, ante la percepción de que su candidatura está huérfana del respaldo del liderazgo local del PAN.

 

IMPUTACIONES

Hace casi 14 años Isabel Miranda de Wallace luchaba por zafarse ella misma de las graves acusaciones penales por el altercado con personal de la delegación Tlalpan. Showcase Publicidad había colocado tres espectaculares en un terreno ubicado entre los números oficiales 3395 y 4121 de Periférico Sur, entre Televisión Azteca y una sucursal del entonces Citibank, en la colonia Héroes de Padierna.

El predio, donde había anuncios de otras empresas, estaba en una zona catalogada como riesgosa porque pasan ductos de Pemex y hay torres con cables de alta tensión. El entonces delegado de Tlalpan, Salvador Martínez Della Roca, abrió tres procedimientos administrativos contra la empresa y el 15 de julio de 1998 emitió la resolución DT/C- 10/214/98, en la que le dio un plazo de 24 horas a Isabel Miranda para que retirara sus anuncios. La apercibió de que, en caso contrario, la delegación los quitaría.

El encargado de desmontar el primer anuncio fue Miguel Ángel González Vázquez, quien era subdelegado de Obras y Desarrollo Urbano de la delegación. Junto con él llegaron al lugar José Patiño Hurtado, subdirector Jurídico y de Gobierno, entre otros empleados, y Leopoldo Morante Cervantes, director de Apoyo Institucional de la Subsecretaría de Coordinación Delegacional y Metropolitana del GDF. La denuncia contra Miranda de Wallace fue levantada por Patiño Hurtado, quien la acusó de daño en propiedad ajena en agravio del GDF, resistencia de particulares a un mandato de la autoridad y homicidio en grado de tentativa.

En sus declaraciones ministeriales, Patiño relató que el día de las maniobras había unas 80 personas de la delegación porque además de los anuncios de Showcase tenían que desmontar diez más de la empresa Vender, “cuyo personal consintió en el retiro e incluso apoyó con personal y camiones”.

Como a las 11 de la mañana, añadió, “se presenta una mujer que dijo llamarse la señora Isabel Miranda de Wallace… Prepotente, acompañada de unas 25 personas entre ambos sexos, prevaleciendo los hombres… se ostentó como dueña de los anuncios espectaculares de Showcase”.

Enseguida “les ordenó a algunos de ellos que no permitieran a los trabajadores de la delegación subirse al poste por las escaleras del tubular portable”, propiedad de Showcase. Los empleados de Miranda de Wallace ocuparon la parte alta del anuncio y ella los instruyó para “que el cabrón que se subiera de la delegación lo tiraran desde arriba”.

La confrontación se prolongó hasta las seis de la tarde. Para entonces el subdelegado González Vázquez le ordenó al operador de la grúa, Felipe Arciniega Sánchez, que retirara el primero de los espectaculares y su estructura metálica. Según el denunciante, cuando Arciniega puso a funcionar la pluma de la grúa, en la parte superior de la estructura ya estaban tres empleados de la subdelegación de Obras y Desarrollo Urbano. “Se habían subido por las escaleras que tiene el tubo (que sostenía el espectacular) para quitar los paneles del anuncio y engarzarlos a la punta de la pluma”. Como a las 19:45 horas, cuando estaba en la parte delantera y del lado derecho de la grúa, Patiño Hurtado aseguró haber visto que Miranda de Wallace –acompañada de un hombre como de 30 años– se acercó a las mangueras del sistema hidráulico de la máquina. De inmediato, según la acusación, Isabel Miranda empezó a cortar una de las mangueras con un cúter que tenía en la mano derecha “y acto seguido le pasa el cúter al joven que la acompaña, el cual también con la mano derecha corta otras mangueras”, de cuatro que estaban unidas.

Tanto Patiño Hurtado como Morante Cervantes le reclamaron al acompañante de Wallace.“¿Me viste, cabrón?”, contestó éste, quien según el propio Patiño “al parecer” era el hijo de la dueña de Showcase, Hugo Alberto.

El subdirector jurídico Patiño Hurtado dijo que cuando la grúa se empezó a desestabilizar, “el sujeto joven corre hacia su vehículo Cuttlas, tipo Celebrity (sic), de color gris, sin placas de circulación, mismo que previamente había metido al predio, y lo aborda… Otro sujeto joven, como de 25 años de edad, auxilia al del Cuttlas, abriéndole la puerta de acceso al predio”.

El propio Patiño y otros empleados de la delegación “corren hacia la puerta de acceso al predio a efectos de impedir que huyera, pero dicho sujeto ya manejando el Cuttlas a velocidad rápida les echa encima el vehículo, por lo que tanto el de la voz como los demás se hacen a un lado para evitar que los atropellara, y logra darse a la fuga”.
Al mismo tiempo, declaró el funcionario de Tlalpan, “la señora Miranda de Wallace sale corriendo junto con otras personas de su empresa para salir… por donde huyera el Cuttlas y se dirige sobre la banqueta sur de Periférico, corriendo hacia el oriente” y se mete “a un vehículo Century de color azul, donde la esperaba su chofer”.

De acuerdo con el reporte policial, el coche era un Cuttlas gris, con placas de circulación 525CWT. Isabel Miranda no pudo huir “porque todos los empleados de la delegación rodean dicho vehículo, indignados por lo ocurrido”. El chofer y la señora subieron los vidrios, pusieron los seguros y se negaron a dialogar, según el acusador. Cuando llegó la policía preventiva del DF, identificó a Isabel Miranda, a su chofer, José Luis Alarcón Sánchez, y a sus empleados César Alejandro Vera Mondragón –quien ayudó a huir al sujeto del coche gris sin placas– y Marco Antonio Fin Barajas, quien la auxilió para meterse a su coche. El escándalo fue registrado por cámaras de las televisoras, ante las cuales Wallace se quejó de abuso de autoridad y Patiño la acusó de la comisión de varios delitos.

Morante Cervantes, el representante del GDF, declaró ante el Ministerio Público que en las discusiones sobresalía una mujer a la que le gritaban “Miranda” o “señora Wallace”. Dijo que antes de las cuatro y media de la tarde unos empleados de Showcase se subieron al anuncio, mientras que otros, equipados con tanques y sopletes, ocuparon las escaleras del tubo. Así, y con un tanque de gas en la superficie, impedían que se desmontara el anuncio.

Morante Cervantes añadió en su declaración ministerial que, hacia las seis de la tarde, las autoridades acordaron con Miranda de Wallace que personal de su empresa retirarían las “artes” y la delegación las estructuras superiores. Como a las 7:20 subieron empleados de la delegación, el operador echó a andar la grúa y elevó la pluma a su primer nivel. Pero en ese momento observó que Isabel Miranda “tenía un objeto filoso… y con el mismo corta una manguera de la grúa… dando posteriormente ese objeto… a un joven de aproximadamente un metro con sesenta y cinco centímetros de altura, de tez apiñonada, cara redonda, que vestía una camisa de color azul con rayas y un pantalón claro”.

El sujeto “procedió rápidamente a cortar unas mangueras, percatándose que lo había yo observado y diciéndoles que ya había yo visto lo que estaban haciendo. E inmediatamente dicha señora se retira, iniciándose una discusión con el sujeto joven… En ese momento, la grúa se tambaleó y se movía hacia atrás sin control, apoyada sobre sus ruedas”.

En la discusión, Morante Cervantes pidió a su equipo que registrara al sujeto “para localizarle el objeto cortante entre sus ropas”. El señalado salió corriendo “y los trabajadores en vez de detenerlo corrían a cerrar las puertas para que no se escapara en su coche, que previamente había metido al terreno”. El testigo identificó el vehículo como un Century gris, sin la placa trasera. El sujeto huyó por Periférico, pero los trabajadores de la delegación impidieron que Miranda hiciera lo mismo al detener el coche al que se había subido, en tanto que otro carro no identificado brincaba el camellón.

También testificó en contra de Miranda el subdelegado González Vázquez, quien aseguró que desde su llegada al predio la dueña de Showcase se acercó a un árbol donde estaba amarrado un espectacular y con un cúter cortó el lazo que sostenía el anuncio, “provocando inseguridad en la gente que estaba desmantelando el anuncio”.

Después, los empleados de Isabel Miranda atravesaron coches frente a la grúa para que no se acercara al espectacular. El subdelegado la acusó de amenazar a los trabajadores a su cargo. Les dijo que “si se subían a su anuncio, ella ordenaría a la gente que la acompañaba a que los lanzaran al vacío”.

Con las horas, Miranda propuso que sus empleados quitaran la publicidad para que no se maltratara. Pero hacia las 7:30 de la noche no habían avanzado, por lo que el subdelegado ordenó que se acercara una grúa de 50 toneladas con extensión telescópica para agilizar el movimiento.

Cuando la grúa empezaba a operar, el testigo escuchó que alguien gritó: “¡cuidado, las mangueras!” y se percató de que tres de las cuatro estaban rotas. Morante le dijo que había visto cortar las mangueras a Miranda “y uno de sus empleados que se decía gerente de construcción”, mientras que el operador maniobraba para que la grúa no se volteara sobre su lado derecho.

González Vázquez le reclamó al supuesto gerente de construcción que hubiera puesto en peligro la vida de los trabajadores, por lo que pidió la presencia del Ministerio Público. Coincidió en el relato sobre la huida del “sujeto joven” –quien le aventó el vehículo– y la retención de Isabel Miranda. El operador de la grúa, Felipe Arciniega Sánchez, declaró que pudo hacerla funcionar hasta las 7:30 de la noche. Indicó que cuando iba a engarzar el anuncio panorámico con el gancho de la pluma notó que había una fuga en las mangueras principales de la resistencia. Añadió que “la grúa se tambaleó, con riesgo de volcarse sobre las personas que estaban en el lugar”.

Manuel López López, Arturo Rafael Rentería Tapia y Javier Ulises Camacho Torres, los trabajadores de la delegación que se habían subido al anuncio, también coincidieron en los detalles sobre la manera en que Isabel Miranda y sus empleados impidieron las maniobras y el peligro en que quedaron cuando la grúa se bamboleó.

Rentería Tapia precisó que desde una altura de 35 metros vio que la pluma se acercaba al objetivo, pero la grúa se empezó a mover y la segunda extensión ya no salió, quedándose a unos 18 metros del anuncio. “Si la grúa hubiera estado en su última fase, se habría volteado y se hubiera caído el anuncio junto con ellos”, declaró. Camacho Torres dijo que cuando la grúa levantó la pluma él y sus compañeros se dieron cuenta de la confusión de abajo, que la gente corría de un lado a otro y optaron por bajarporque no tenían cinturones de seguridad.

Los peritajes confirmaron los daños y los riesgos. Pero en su declaración ministerial Isabel Miranda dijo que lo dicho en su contra era “totalmente falso”. Que al contrario, ella estuvo dispuesta al retiro de los anuncios a pesar de tener permiso para montarlos, pero los funcionarios de la delegación, “prepotentes y groseros”, nunca quisieron identificarse ni mostrar la resolución contra su empresa. Más aún, los acusó de agresión y de haber generado peligro con un tanque de soldadura autógena.

“Al darme cuenta del estado de la situación decidí retirarme del lugar junto con todo mi personal”, prosiguió. Cuando esperaba en su automóvil para que le entregaran el material del anuncio a desmontar, dijo, “vi venir hacia nosotros a mucha gente, lo cual me hizo pensar que algo grave estaba pasando. Alcancé a escuchar que decían que nos agarraran a todos. Por seguridad de mi integridad física, en ese momento le di instrucciones a mi chofer de que se arrancara. Sin embargo, la multitud impidió mi paso… empezando a tratar de voltear el automóvil”.

Aseguró que por una persona que no identificó se enteró del problema con la grúa y “de manera voluntaria me ofrecí a presentarme a la delegación. Ahí me acusaron de haber cortado unas mangueras, (lo cual) desconozco porque mi trabajo únicamente tiene que ver con el aspecto administrativo”.

Cinco días después de los hechos, un juez ordenó su prisión preventiva por el delito de resistencia de particulares. Fue fichada por ello en el Reclusorio Preventino Femenil Norte del Distrito Federal. Quedó exonerada del cargo de homicidio doloso en grado de tentativa. Su abogado, Ricardo Martínez Chávez, logró que el 1 de octubre de 1998 la Novena Sala del TSJDF la eximiera también del primer delito. Según los magistrados de la Sala, no se acreditó la amenaza.

“Hasta el momento procesal que se actúa… para acreditar las amenazas sólo se cuenta con lo declarado por el denunciante (Patiño Hurtado)”, mientras que los testimonios “no coinciden” con su dicho. Además, ninguno de los tres trabajadores “refiere haber escuchado amenaza alguna”, por lo que no se pudo comprobar ni la voluntad ni la intención de privarlos de la vida. “No obstante –estableció la resolución– la encausada cortó una de las mangueras… con la intención de impedir que el personal del GDF retirara sus anuncios”.

Isabel Miranda de Wallace: la independiente ciudadana que amaba a Calderón


Isabel Miranda de Wallace es candidata del PAN al DF porqué lleva tiempo siendo portavoz y avaladora de Felipe Calderón en su guerra contra el narcotráfico. Su independencia ciudadana es otra leyenda urbana en un contexto donde ciertas víctimas de la violencia siguen al pie de la letra la estrategia de Los Pinos.

La ciudadana que siempre defendió a Calderón

Miranda PAN

Miranda de Wallace, celebrando con los suyos (Foto: eleconomista.com.mx)

En el sitio web de Alto al secuestro Isabel Miranda de Wallace narra su odisea personal. Una historia que empezó en verano del 2005 y en la cual un ama de casa decide investigar, buscar y procesar a la banda de maleantes que secuestró a su hijo Hugo Alberto Wallace. En un arrebato de honorable sinceridad confiesa que no tuvo apoyo alguno desde arriba:

Deseo dejar claro que desde el 12 de julio de 2005 a la fecha,  he trabajado SOLA, con recursos propios, esta tarea que se supone le corresponde al Estado, debió ser realizada por AFI, con toda la infraestructura con la que fue creada para combatir la delincuencia organizada,  he sido yo la que ha aportado toda la información, que obra en expedientes de las dos Procuradurías, proporcionando nombres, líneas de investigación, así mismo he realizado directamente la captura de 5 integrantes de la Organización Delictiva, una de ellos Brenda Quevedo Cruz, fue capturada en Louisville Kentucky con ayuda del FBI, los demás están siendo procesados

El director de la Agencia Federal de Seguridad era Genaro García Luna, que luego Calderón convirtió en secretario de Seguridad Pública de su gabinete. Y en esta impresionante mutación desde la crítica a la subordinación, Isabel Miranda de Wallace, considera hoy absurdo pedir la dimisión del hombre fuerte de Calderón. Es más; en  los últimos años la doña no ha lanzado crítica alguna contra est servidor público de frondoso prontuario.

Es parte de una transformación que ha conducido a esta presunta líder social hacía un lugar nada sorprendente; su designación por dedazo presidencial como candidata panista a jefa de gobierno del DF.

La porra de Calderón.

Gallo

Eduardo Gallo, sin pelos en la lengua (Foto: revista.impacto.mx)

El mejor ejemplo de la relación casi orgánica entre ciertas organizaciones de familiares de víctimas de la violencia y el huésped de Los Pinos fue expuesto por el padre de Paola Gallo, secuestrada y ultimada por una banda criminal en Cuernavaca en julio del 2000. El  largo activismo de Eduardo Gallo lo llevó a la presidencia de México Unido conta la Violencia, organismo del cual dimitió en 2010 tras denunciar las prácticas de corrupción y colusión.

El periodista Álvaro Cepeda en un largo artículo de Proceso en mayo del 2011 revela este mecanismo de cooptación ejercido hasta la saciedad por Felipe Calderón:

Pero la cooptación de organizaciones sociales que con Fox inició Martín Huerta ha escalado con Calderón –cuya espiral de violencia ha cobrado la vida de aproximadamente 40 mil personas y el propio PAN reconoce 103 mil asesinatos en una década– mediante recursos públicos y mecanismos de persuasión.

Desde el poder público, afirma, también se busca dividir a los ciudadanos agraviados, como las víctimas de la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, donde murieron 49 niños. “Los padres de familia fueron divididos por el gobierno del estado. A algunos se les han dado recursos para que ya no haya ruido, y los que no han aceptado son los que siguen luchando por que haya justicia”.

También existe la otra cara de la moneda, dice: “Así como hay quienes se dejan cooptar, hay quienes no tenemos precio y actuamos con base en principios y convicciones. Ojalá no hubiera nunca alguien que se dejara cooptar, pero es una debilidad humana a la que muchas personas sucumben”.

Gallo afirma que el gobierno busca hacer que las organizaciones ciudadanas dependan económicamente del Estado para despojarlas de su independencia, pero también controlarlas para que lo respalden en lo que le interesa.

“Por ejemplo, cuando el presidente de la República dice que los gobiernos de los estados no cooperan, de repente líderes de organizaciones se lanzan a la cargada contra los gobernadores que no han construido policías certificadas, pero se les olvida que el gobierno federal tampoco está certificados a todos, porque está atrasado ese programa.”

Explica: “Salen a criticar a los gobiernos de los estados porque no tienen los penales adecuados, pero se les olvida que el gobierno federal tampoco ha cumplido con eso. Avientan la pedrada para otro lado para no confrontarse”.

Cauteloso pero firme, Gallo reconoce que existe cercanía de Calderón con Isabel Miranda, madre de Luis Alberto Wallace, secuestrado y asesinado en julio de 2005, y con Alejandro Martí, padre del niño asesinado en 2008.

“Así es. Cuando vas creciendo en peso como organización de la sociedad civil, entonces evidentemente el gobierno busca tenerte cercano precisamente para evitar que con ese peso que vas adquiriendo puedas generarle un problema, como señalar algo que cause un impacto en la sociedad. Y entonces te llaman, te buscan, tienes reuniones para oír tu opinión, una junta no empieza a tiempo porque no has llegado y te esperan.”

Esta cargada contra los gobernadores, siguiendo las palabras de Calderón, fue seguida al pie de la letra por las asociaciones paleras el 1 de junio del 2011 durante el trigésima sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, cuando Isabel Miranda de Wallace denunció inconsistencias e ineficacia por parte de los gobiernos estatales en el combate al secuestro. Al gobierno federal ni un sólo reclamo.

En campaña con el presidente

El premio que selló la lealtad de Miranda al Presidente Calderón (Foto: mexico.cnn.com)

Esta no fue la primera ni la última vez pero el estilo lambiscón se reveló en su papel en tan publicitado evento del Consejo Nacional de Seguridad Pública. Luego de reconocer la estrategia de seguridad pública de Felipe Calderón Hinojosa “a nombre de la sociedad”, la presidenta de Alto al Secuestro arremetió contra los gobernadores por sus escasos avances para frenar los secuestros en sus respectivas entidades. El elogio a Felipe Calderón fue la nota dominante como contaba Pateando Piedras:

Señor Presidente, en nombre de todas las víctimas le doy las gracias por ese llamamiento a sensibilizar la procuración y la impartición de justicia, la sociedad civil reconoce en usted esa valentía y a ese hombre íntegro que siempre tiene, pero ahora admiramos esa apertura al diálogo y esa capacidad de sensibilización que está usted haciendo, porque es lo que necesitamos

Simpatía que no mostró por los gobernadores que se reunieron en Campo Marte como parte de las reuniones bianuales para discutir temas de seguridad nacional. A ellos les dijo:

Las unidades especializadas en combate al secuestro no existen en todos los estados ni están equipadas con lo necesario, no se cuenta con controles policiales (…) no existe información fidedigna para las estadísticas, se oculta información (…) Ustedes se comprometieron a instalarlas hace más de dos años y hoy estamos hablando exactamente de lo mismo. Por eso, repito, celebro que se den cuenta que éste es un tema toral que ustedes han dejado un lado y lo han olvidado

Si recopilamos la intensa actividad de Isabel Miranda de Wallace apoyando, por activa y por pasiva, la agenda presidencial, todo atisbo de independencia se volatiliza.  Y para el recuerdo, reciente y comprobado, repasemos un artículo de Proceso en agosto del 2011:

Hoy, Miranda de Wallace participa activamente en diversas iniciativas y eventos presidenciales sin ocultar su admiración por Calderón. Tan sólo en 2011 ha acudido como invitada de honor al menos a ocho actos oficiales.

El 9 de mayo, al concluir la marcha encabezada por Javier Sicilia de Cuernavaca al Zócalo capitalino, el poeta pidió la renuncia del secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna. Miranda se pronunció de inmediato en contra de esa exigencia y hasta descalificó la pluralidad de los participantes en el movimiento.

“El problema fue que no se respetó el espacio ciudadano. Javier Sicilia intentó tener una incursión netamente ciudadana como un cauce de rechazo a la violencia; sin embargo, se infiltraron diversos grupos, entre ellos el SME o gente involucrada con secuestros, haciéndose pasar por víctimas, que nada tenían que ver con el movimiento”, dijo a El Universal.

Miranda acude con frecuencia a actos de la SSP y la PGR, además de los organizados por la Presidencia, inclusive con motivo de temas que nada tienen que ver con el secuestro, la bandera con la que se aproximó al poder. Por ejemplo, el 13 de julio participó en Los Pinos como invitada de honor en la promulgación de las reformas en materia de trata de personas.

Miranda de Wallace: apoyando la guerra de Calderon (Foto: archivo Pulso Ciudadano)

Antes, el 13 de enero, acompañó al subsecretario de Gobernación, René Martín Zenteno, a presentar la Cédula de Identidad para menores de edad, rechazada por organismos públicos como el Instituto Federal de Acceso a la Información, que la considera excesiva, y por organismos civiles que denuncian un fichaje violatorio de derechos fundamentales.

Al ponerse en marcha la segunda etapa de ese programa, en un evento realizado el 10 de junio, en Baja California Sur, Miranda explicó en qué consiste la cédula.

“Ustedes (niños) son únicos en todo el universo. Creo que eso es muy importante que lo tengamos claro. Porque eso nos permite saber lo genuinos que podemos ser por la creación. Yo soy creyente. Yo creo en Dios, y creo que Dios, Nuestro Señor, ahí es donde se ve la mano, que no hizo dos igualitos. Somos tan importantes para Él y, en este caso, también para el presidente.

“Y quiero resaltar lo que yo siempre he admirado del presidente de la República. Aunque a veces me critiquen y me digan que lo defiendo, pero creo en esta lucha que él ha emprendido, creo en sus valores, señor presidente. Creo que ha luchado contra viento y marea en tiempos difíciles, políticos. Y qué pena que algo tan noble como esto también se lleve a la política”, expresó.

El presidente es Dios y Miranda su profeta. ¿Hacen falta más pruebas?

Miranda de Wallace, portavoz ciudadana de Los Pinos

Estos últimos tiempos son un permanente ejemplo que Isabel Miranda de Wallace se ha portado en todo momento como portavoz especial de la presidencia. Atacando a Florence Cassez cuando el presidente tuvo su pleito con Sarkozy, acusando al movimiento de Sicilia de contaminarse con radicales que desvirtuaron su pureza, defendiendo el estado de sitio, el toque de queda  o la propuesta calderonista de Ley de Seguridad Nacional que de facto permitía la suspensión discrecional de garantías. Su cabildeo fue total:

La presidenta de la Asociación Alto al Secuestro, Isabel Miranda de Wallace, exigió a los legisladores aprobar la Ley de Seguridad Nacional, al asegurar que ninguna parte de ella viola los derechos humanos.

Wallace indicó que dicha ley define marcos precisos y muy claros para regular la intervención de las Fuerzas Armadas, con el fin de evitar abusos.

En el marco de una reunión con organizaciones de la sociedad civil, José Francisco Blake Mora, titular de Gobernación, llamó a que aún en medio de las discrepancias, se alcancen los consensos que permitan sacar adelante la Ley de Seguridad Nacional, para transitar hacia el México que todos queremos de paz, orden y tranquilidad.

Un esquema que se repite en todo momento. Y para ver como Isabel Miranda de Wallace ha sido en  2011 la porra cívica de Los Pinos veamos una entrevista en Foro TV donde deja claro que los enemigos del presidente son “fanáticos”. Suma y sigue:

Cada vez que el presidente Calderón ha necesitado un apoyo “ciudadano” tanto para defender al gobierno federal como para apoyar a candidatos de su partido ahí ha estado la tripleta Alejandro Martí- María Elena Morera-Isabel Miranda de Wallace para pasar el menaje. En plena campaña electoral en Michoacán estuvo doña Isabel atacando, en presunto acto ciudadano, al gobierno saliente del PRD y apoyando nada indirectamente a la hermana del presidente Calderón en su frustrado intento de ganar tan preciada gubernatura.

panista

¿Saliendo del closet o asumiendo su membresía? (Foto: sdp.noticias)

Complicidad y silencio. Porqué en estos últimos tiempos Isabel Miranda de Wallace calla siempre y en todas partes cada vez que otras víctimas de la violencia, como el empresario Eduardo García Valseca acusan al gobierno federal.  Este 11 de enero le reclamó en Washington al propio García Luna no darle seguimiento al caso de su secuestro, ocurrido en junio de 2007 en San Miguel Allende, Guanajuato.

Todo el aparato federal, pero también el DF, se puso al servicio de Miranda de Wallace, pero su corazón estuvo siempre con Calderón. Las últimas dudas sobre su papel de ciudadana afín al presidente se disiparon esde la entrega el 24 de noviembre del 2010  del Premio Nacional de Derechos Humanos. La “incansable luchadora social” ya era una operadora del gobierno federal y así colaboró con Los Pinos en la iniciativa de “Ley para Prevenir y Sancionar los Delitos en Materia de Secuestro” que la Cámara de Diputados aprobó el7 de octubre del 2010.

“La seguridad debe estar por encima de cualquier política”, le decía  Miranda al columnista Ricardo Alemán en mayo del 2011. Y rechazaba a todos los que aprovechan el dolor de las víctimas para hacer su propia grilla, como hacía según ella Emilio Álvarez Icaza para postularse en el IFE.

7 meses después, Isabel Miranda de Wallace es la candidata del PAN a la jefatura de gobierno de la Ciudad de México.

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