MUJER PRESA: Una carta de Vanessa desde el reclusorio


México DF, A 5 de Julio del 2012-07-11

A quien corresponda

Presente:

Por medio de este escrito, me dirijo a usted para informarle la injusticia que estoy viviendo y que es mi deseo hacer saber mi situación juridicial y de todas las anomalías que se han manejado desde que me detuvieron y dentro de mi proceso. Mi intención es hacerlo público ya que no tengo nada que temer, ni nada que ocultar y sobre todo que soy inocente de lo que se me imputa [secuestro de dos menores de edad]. Quiero que salga a la luz pública que yo fui acusada de secuestro desde hace 3 años. Mi única responsabilidad es haber tenido algunas de mis pertenencias – que no utilizaba – dentro del terreno, lugar de los hechos, la razón del porque dejé mis cosas al terreno fue porque falleció mi esposo, papa de mi hija, el 31 de enero del 2009 y por esa situación me fui a vivir con mis padres a su departamento.

Les hago conocimiento es propiedad  de mis padres [el terreno donde se supone estuvieron secuestrados los menores]y que habían tres cuartos, que solo 2 de ellos se dejaban para los que rentaban para fiestas y que el cuarto donde tenía mis cosas siempre estaba bajo llave. El terreno se rentaba para pensión entre semana y fiestas los fines de semana. Mismo terreno donde mis causas rentaron e hicieron el secuestro del cual no tengo, ni teníamos conocimiento mi familia y yo. Fui detenida el 4 de junio del 2009 imputándome [los policías] responsabilidad que no existe. Quisiera hacerles conocimiento que durante el proceso se presentó como prueba varias hojas de rendamiento, entre ellas la que él [el hombre de apodo “el Negro”] o [el]la [la mujer de apodo “Dulce”] rentó, ya que eso es lo que hacía con todas aquellas que rentaban, se les hacia una hoja donde ellos firmaban. En esta hoja que mencioné anteriormente justifica la persona que rentó que era para meter una camioneta, aparece su firma y la de mi Sra. Madre. Dentro de mi proceso se dio a conocer que el que rento le apodaban el “Negro” por el cual el apodo es señalado por los menores que fueron secuestrados y por Laura alias “Dulce” que de igual manera se encontraba ya arraigada y fue reconocida físicamente y por voz por los menores, y ella (“Dulce”) ante su declaración se confesó culpable y hago mención que desde la delegación me deslindan ella y el “Negro” [de sus actividades ilícitas].

Posteriormente estando [yo] en la delegación me pasaron a unas oficinas donde me hicieron decir con maltrato tanto físico como spr (??) una frase compuesta por los judiciales y por la cual hasta la tercera declaración y ya estando detenido uno de los dos menores secuestrados dice haberme escuchado solo una vez durante el tiempo que estuvieron en cautiverio. [Fue en su segunda ampliación que el menor declaró reconocer la voz de la inculpada después de que los policías grabaron la voz de ella pronunciando esa frase]. También quiero manifestar que en el reconocimiento de voz solo fui puesta yo ante los menores sin ningún licenciado que me respaldaba o me orientaba [lo que constituye una violación grave al debido proceso].

Hago mención que dentro de este caso nos encontramos detenidos 6 personas de las cuales todos me deslindan y que 4 vienen confesos y que el 5nto Gerardo Alcantara Flores es mi primo lejano y que en el momento de mi declaración me preguntaron que quién de mi familia tenía tatuajes y como Gerardo tenia poquito que se lo había hecho (dragón), yo contesté que mi primo un “Dragón” en la nuca y mi papa una “R”. [Al parecer, por ese señalamiento, inculparon al primo acusándolo de formar parte de la banda de secuestradores]. No puedo creer que un tatuaje que (ni siquiera es) la (que se dice llama) “justicia” detenga a una persona con una descripción totalmente diferente a Gerardo [Confusion. La autora seguramente quiso decir que detuvieron a su primo por tener un tatuaje, cuando éste no corresponde a la descripción que los menores de edad hicieron de sus secuestradores], nada más por el simple hecho de no seguir buscando a los verdaderos culpables ya que las descripciones que los menores hacen desde un principio [en sus primeras declaraciones] y que se supone que son las que cuentan no son las mismas [cambiaron las descripciones de los presuntos secuestradores para que coincidieran con las características físicas de los detenidos] que cuando nos detienen y a mí en ningún momento me mencionan, sino hasta la tercera declaración como ya lo había mencionado anteriormente.

El “Negro” y “Dulce” se conocen desde tiempo atrás ya que trabajan en el mismo “bar” en él que ella era fichera y él seguridad, eso [esa información] es [se encuentra en] una de sus declaraciones de ellos, desconociendo el motivo del porque lo hicieron [el secuestro], solo que lo menciono porque esa es la parte en como ellos se relacionaron y que yo los desconocía en todos los aspectos. a ellos no los conocía, ni los había visto nunca en la vida.

Por todas estas y otras tantas anomalías que se escribieron durante mi proceso, me gustaría dar a conocer mi caso ya que fui sentenciada a 45 años de prisión y posteriormente en la apelación me la bajaron a 35 años de prisión, injustamente ya que desconocía del delito, jamás me metí al terreno, aclaro que la única vez que entré [al terreno] después de mucho tiempo fue pocos días de que el papa de mi hija falleciera para meter mis pertenencias, y ya no volví a entrar, que no conozco a ninguna de las personas involucradas excepto a Gerardo A.F. [su primo lejano], así como tampoco conozco a los dos menores secuestrados, también hago mención que en mi sabana de mi teléfono celular nunca apareció ninguna llamada entrante ni saliente de los involucrados, que en mi expediente [los menores secuestrados] no me tienen ni como la que [les] cuidó, ni la que dio de comer, ni como la que secuestró, solo por una frase que según los judiciales y un menor escuchó una sola vez mi voz ¡No puedo creer que por esa razón – y que es imposible – me hayan dado tantos años! Aclaro también que tanto a “Dulce” como al “Negro” los conocí dentro del arraigo donde me tuvieron 40 días antes de ser trasladada a Sta. Martha, los otros dos involucrados los cuales “Dulce” y el tal “Negro” mencionan en sus declaraciones tampoco los conozco, los tuve a la vista por primera vez dentro del Juzgado 13º penal del Norte. Aclaro también que ellos nos deslindan a Gerardo y a mí.

Es por eso que les pido ayuda por favor, quiero dar a conocer mi caso y que la gente se de cuenta de las tantas injusticias y anomalías que se ejercen durante los juicios y por los cuales nos quedamos tanta gente inocente en las cárceles ya que no investigan como se debe, solo detienen a la primera persona que ven o la más fácil para no perder tiempo o por ganarse una sanción. Ante todo les doy las gracias por su atención, espero que me entiendan ya que esto es una injusticia. Gracias por darme la manera de plasmar una realidad en México, que en las cárceles hay personas inocentes encerradas y los que deberían de estar verdaderamente en prisión se encuentran viajando en avión.

Soy una persona con valores, madre e hija de familia, familia incapaz de hacer un danio a nadie y que siempre nos ha gustado trabajar desentemente.
Gracias
Atentamente

Irika Vanessa Senderos Acosta

Carta Vanesa – original

Para contactar a Vanessa y brindarle apoyo moral y/o juridico

Irika Vanessa Senderos Acosta

Centro Femenil de Readaptacion Social de Tepepan

Calle La Joya-Col.Valle Escondido-Deleg.Tlalpan

MEXICO D.F. C.P. 16020

o escríbanme  un mensaje para ella: carceldemujeres2@hotmail.com